- Es posible comer bien con un presupuesto limitado, pero puede resultar complicado. Necesitas motivación y saber lo que compras. Compra mucha comida fresca y de manera regular, ¡y compara! No te ciñas al supermercado local, puede que sea más caro y la comida no sea tan fresca como la de una tienda especializada. Es muy fácil que en el supermercado te sientas más tentado por comida menos equilibrada. Si tienes congelador, trata de cocinar en grandes cantidades. Este método es muy ahorrativo.
Tras un periodo de enfermedad y/o aislamiento, quizá quieras salir a tomar una copa con tus amigos. Socializarte te sentará genial. Sin embargo, tomar dosis elevadas de alcohol tras un periodo de debilitamiento puede ralentizar el proceso de recuperación de tu cuerpo. El alcohol no tiene cualidades nutritivas y da una falsa sensación de energía. Puede afectar a tu apetito y reducir el índice vitamínico de tu organismo. Recuerda, en dosis elevadas también puede afectar negativamente a la regularidad con la que tomas la medicación.
- Si tienes dudas, consúltale a un dietista.




